
México, DF, 8 de septiembre del 2009.- El Gobierno de México presentó el martes un paquete económico para el próximo año que incluye mayores impuestos y recortes al gasto gubernamental, con los que busca millonarios recursos para lidiar con su peor crisis económica en décadas.
El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, entregó al Congreso un paquete que además de la ley de presupuesto para el 2010 contiene reformas fiscales, como un nuevo tributo del 2 por ciento de aplicación general que podría desatar protestas de la oposición y un aumento temporal al impuesto sobre la renta para los trabajadores que más ganan.
Además, el proyecto de presupuesto propone un déficit fiscal del 0.5 por ciento del PIB, o 60,000 millones de pesos, e incluye medidas para reducir la estructura de Gobierno fusionando secretarías, congela sueldos de funcionarios de alto nivel, y disminuye gastos en embajadas, entre otros puntos.
México sufre una profunda recesión ante la caída en la demanda de su vecino y mayor socio comercial, Estados Unidos, el desplome en su producción petrolera, menores precios internacionales del crudo y el golpe adicional de un brote de influenza H1N1 en mayo.

"La crisis económica, la disminución de los ingresos petroleros (...) también por la baja en la recaudación debido a la crisis que sufrimos en 2009, hacen necesario un esfuerzo adicional para fortalecer las finanzas del Estado", dijo el presidente Felipe Calderón a la prensa el martes.
"La propuesta que estoy enviando al Congreso es un ajuste drástico y sin precedentes en el ejercicio del gasto público", agregó.
El recorte en los gastos del Gobierno, combinado con los cambios fiscales, generaría recursos adicionales y ahorros por 180,000 millones de pesos (13,500 millones de dólares) en el 2010, el equivalente a 1.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Y es que el Gobierno espera un agujero de 300,000 millones de pesos (22,500 millones de dólares) en sus finanzas del 2010, pero además no contará con ganancias cambiarias, fondos de estabilización y coberturas petroleras que este año compensaron menores ingresos por tributos y exportación de crudo.
"México está hoy ante una encrucijada y de lo que hagamos o dejamos de hacer hoy dependerá, sin exageración, que podamos construir un futuro alentador y promisorio o que debamos conformarnos con un panorama frustrante y mediocre", dijo Carstens en rueda de prensa.
ESPERANDO RESISTENCIA
Calderón dijo la semana pasada que sus medidas podrían no ser bien recibidas, y que incluso podría generar tensión.
"(El paquete) generará resistencias y presiones, pero es un ajuste que corresponde a la seriedad del golpe (...) que han recibido nuestras finanzas públicas", dijo Carstens.
"Nos enfrentamos a una severa restricción de recursos públicos. Sería irresponsable cerrar los ojos a esta condicionante", agregó, en momentos en que el Gobierno se enfrenta a un Congreso donde la oposición tiene más poder.
Para el 2010, el Gobierno estimó en el presupuesto un crecimiento económico del 3 por ciento, frente a la severa contracción esperada para el 2009 del 6.8 por ciento, que de cumplirse sería la peor desde la década de 1930.
Ahora las propuestas tienen que ser aprobadas por el Congreso, dominado por el ex gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), que ha sido renuente en el pasado a aprobar nuevos impuestos generalizados.
"Hay que analizar con lupa el esquema tributario que se nos ha propuesto y, si es necesario, haremos valer la facultad que tenemos de modificar el proyecto", dijo el diputado Jesús Cano, miembro del equipo económico del opositor PRI.
El legislador dijo que el plan del Gobierno es una "propuesta desesperada en un ambiente recesivo".
Carstens dijo que con los cambios fiscales, el adelgazamiento del aparato burocrático, el endeudamiento público e ingresos recurrentes esperados por 95,000 millones de pesos se cubriría la brecha esperada para el próximo año.
Las medidas compensarían los ingresos que se dejarán de percibir por la esperada caída en la producción de crudo a 2.5 millones de barriles por día (bpd) para el 2010, desde los 2.62 millones de bpd que se esperan en promedio para este año.
México es uno de los 10 principales productores y exportadores de crudo del mundo, pero viene sufriendo una caída constante en la extracción de petróleo. El crudo es una de sus principales fuentes de divisas y las exportaciones petroleras financian alrededor de un 40 por ciento del presupuesto.
"Están haciendo lo posible por hacer los ajustes que se necesiten tratando de incidir lo menos posible en el déficit fiscal", dijo Edgar Camargo, director de análisis en México de Bank of America Merrill Lynch.
"Es una propuesta que está mostrando la decisión de ser agresivos para corregir el boquete fiscal (...) pero esto apenas es un primer paso y la última palabra la va a tener el Congreso", agregó.
Con el plan de recortes en el gasto de Gobierno, la Secretaría de Turismo -sector que representa una importante fuente de divisas- se integrará a la Secretaría de Economía, mientras que las de Desarrollo Social y de Agricultura absorberán a la Secretaría de la Reforma Agraria.
El peso mexicano no reaccionó de inmediato tras el anuncio del Gobierno en sus operaciones electrónicas.
La Cámara de Diputados tiene hasta el 20 de octubre para aprobar la Ley de Ingresos -que incluye los detalles del plan fiscal-, y el Senado tiene hasta el 31 de octubre.
La Ley de Egresos o presupuesto tiene que ser aprobado antes del 15 de noviembre por los diputados.
(1 dólar = 13.33 pesos)
Variables económicas de México en presupuesto 2010
México, DF, 8 de septiembre del 2009.- El Gobierno del presidente de México Felipe Calderón entregó el martes al Congreso el presupuesto del país para el 2010.
Los legisladores tienen hasta el 15 de noviembre para aprobar el documento.
A continuación las principales variables económicas:
Variables Económicas |
PIB |
2009 |
2010 |
Crecimiento real % |
- 6.8 |
3.0 |
Balance Fiscal % del PIB |
-2.0 |
- 0.5 |
Inflación dic/dic % |
4.3 |
4.8 |
PETROLEO (Cesta mexicana)
Promedio (dls/barril) |
51.0 |
53.9 |
Plataforma de producción
(millones de barriles diarios) |
2.622 |
2.500 |
Puntos clave de reforma fiscal del Gobierno mexicano
México, DF, 8 de septiembre del 2009.- El presidente de México, Felipe Calderón, envió el martes al Congreso un proyecto de reforma fiscal dirigida a elevar la recaudación tributaria del país, que en relación al Producto Interno Bruto (PIB) es una de las más bajas de Latinoamérica.
El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, entregó a los diputados el plan -que se debatirá en momentos en que calificadoras han amenazado con rebajar la nota soberana del país, hoy en grado de inversión, si no mejora su posición fiscal- junto con el proyecto de presupuesto para el 2010.
A continuación se detallan algunos de los puntos más importantes de la reforma fiscal.
* NUEVO IMPUESTO A LAS VENTAS DE APLICACION GENERAL
Impuesto al consumo denominado "contra la pobreza", del 2 por ciento, que se aplicará a ingresos derivados de ventas en cada etapa de la cadena productiva. El Gobierno espera recaudar con este tributo unos 70,000 millones de pesos (5,000 millones de dólares) el próximo año.
"El gravamen propuesto incluye todas las transacciones en todo tipo de bienes y servicios, en ese sentido es un impuesto de aplicación general", explicó Carstens.
Los alimentos y medicinas actualmente están exentos del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Incrementar los impuestos a los alimentos es una medida muy impopular en México, donde alrededor de una de cada cinco personas son tan pobres que tienen dificultades para comer.
* AUMENTO DE IMPUESTO SOBRE LA RENTA
Aumento temporal al Impuesto Sobre la Renta (ISR) para los trabajadores de mayores ingresos, del 28 por ciento al 30 por ciento hasta el 2012.
* ALZA EN IMPUESTOS SOBRE TABACO, ALCOHOL Y JUEGOS AZAR
Aumentos diferenciados en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios que se aplica a cigarrillos, bebidas alcohólicas, juegos, sorteos y telecomunicaciones.
* INCREMENTO IMPUESTO SOBRE DEPOSITOS EN EFECTIVO
El Impuesto a los Depósitos en Efectivo -que busca incluir en la base impositiva a la economía informal como vendedores callejeros que no declaran impuestos- se aplicará desde los 15,000 pesos por depósito, y no desde 25,000 pesos, como ocurre actualmente. La tasa del impuesto pasa del 2 al 3 por ciento.
* NUEVO IMPUESTO A LA TELEFONIA
Se creará un nuevo impuesto sobre los servicios de telecomunicaciones del 4 por ciento, con excepciones a la telefonía pública y rural.
Fuente: Reuters
Gobierno México espera contracción economía del 6.8% en 2009
México, DF, 8 de septiembre del 2009.- El Gobierno de México espera una contracción del 6.8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) este año, principalmente por el desplome de la actividad económica en el primer semestre por la crisis global y un brote de influenza, dijo el martes la Secretaría de Hacienda.
Fuente: Reuters
Llamado a hablar mal de México |
DENISE DRESSER
Y en los tiempos oscuros, ¿habrá canto? Sí. Habrá el canto sobre los tiempos oscuros. - Bertolt Brecht -
Es tarea del ciudadano vivir con la boca abierta. - Günter Grass -
Hace unos días, el presidente Felipe Calderón criticó a los críticos y convocó a hablar bien de México: "Hablar bien de México, de las ventajas que México tiene… es la manera de construir, precisamente, el futuro del país". Y de allí, siguiendo su propio exhorto, pasó a congratularse porque la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes aquí es más baja que en Colombia, Brasil, El Salvador o Nueva Orleáns. Las ventajas de México quedarán claras cuando decidamos hablar bien del país, concluyó.
Escribo ahora para pedirte –lector o lectora– que hagas exactamente lo contrario a lo que el Presidente exige. Escribo ahora para recordarte que el estoicismo, la resignación, la complicidad, el silencio, y la impasibilidad de tantos explican por qué un país tan majestuoso como México ha sido tan mal gobernado. Es la tarea del ciudadano, como lo apuntaba Günter Grass, vivir con la boca abierta. Hablar bien de los ríos claros y transparentes, pero hablar mal de los políticos opacos y tramposos; hablar bien de los árboles erguidos y frondosos pero hablar mal de las instituciones torcidas y corrompidas; hablar bien del país pero hablar mal de quienes se lo han embolsado.
El oficio de ser un buen ciudadano parte del compromiso de llamar a las cosas por su nombre. De descubrir la verdad aunque haya tantos empeñados en esconderla. De decirle a los corruptos que lo han sido; de decirle a los abusivos que deberían dejar de serlo; de decirle a quienes han expoliado al país que no tienen derecho a seguir haciéndolo; de mirar a México con la honestidad que necesita; de mostrar que somos mejores que nuestra clase política y no tenemos el gobierno que merecemos. De vivir anclado en la indignación permanente: criticando, proponiendo, sacudiendo. De alzar la vara de medición. De convertirte en autor de un lenguaje que intenta decirle la verdad al poder. Porque hay pocas cosas peores –como lo advertía Martin Luther King– que el apabullante silencio de la gente buena. Ser ciudadano requiere entender que la obligación intelectual mayor es rendirle tributo a tu país a través de la crítica.
Ahora bien, ser un buen ciudadano en México no es una tarea fácil. Implica tolerar los vituperios de quienes te exigen que te pases el alto, cuando insistes en pararte allí. Implica resistir las burlas de quienes te rodean cuando admites que pagas impuestos, porque lo consideras una obligación moral. Lleva con frecuencia a la sensación de desesperación ante el poder omnipresente de los medios, la gerontocracia sindical, los empresarios resistentes al cambio, los empeñados en proteger sus privilegios.
Aun así me parece que hay un gran valor en el espíritu de oposición permanente y constructiva versus el acomodamiento fácil. Hay algo intelectual y moralmente poderoso en disentir del statu quo y encabezar la lucha por la representación de quienes no tienen voz en su propio país. Como apunta el escritor J.M. Coetzee, cuando algunos hombres sufren injustamente, es el destino de quienes son testigos de su sufrimiento padecer la humillación de presenciarlo. Por ello se vuelve imperativo criticar la corrupción, defender a los débiles, retar a la autoridad imperfecta u opresiva. Por ello se vuelve fundamental seguir denunciando las casas de Arturo Montiel y los pasaportes falsos de Raúl Salinas de Gortari y las mentiras de Mario Marín y los abusos de Carlos Romero Deschamps y el escandaloso Partido Verde y los niños muertos de la guardería ABC y los cinco millones de pobres más.
No se trata de desempeñar el papel de quejumbroso y plañidero o erigirse en la Casandra que nadie quiere oír. No se trata de llevar a cabo una crítica rutinaria, monocromática, predecible. Más bien un buen ciudadano busca mantener vivas las aspiraciones eternas de verdad y justicia en un sistema político que se burla de ellas. Sabe que el suyo debe ser un papel puntiagudo, punzante, cuestionador. Sabe que le corresponde hacer las preguntas difíciles, confrontar la ortodoxia, enfrentar el dogma. Sabe que debe asumirse como alguien cuya razón de ser es representar a las personas y a las causas que muchos preferirían ignorar. Sabe que todos los seres humanos tienen derecho a aspirar a ciertos estándares decentes de comportamiento de parte del gobierno. Y sabe que la violación de esos estándares debe ser detectada y denunciada: hablando, escribiendo, participando, diagnosticando un problema o fundando una ONG para lidiar con él.
Ser un buen ciudadano en México es una vocación que requiere compromiso y osadía. Es tener el valor de creer en algo profundamente y estar dispuesto a convencer a los demás sobre ello. Es retar de manera continua las medias verdades, la mediocridad, la corrección política, la mendacidad. Es resistir la cooptación. Es vivir produciendo pequeños shocks y terremotos y sacudidas. Vivir generando incomodidad. Vivir en alerta constante. Vivir sin bajar la guardia. Vivir alterando, milímetro tras milímetro, la percepción de la realidad para así cambiarla. Vivir, como lo sugería George Orwell, diciéndoles a los demás lo que no quieren oír.
Quienes hacen suyo el oficio de disentir no están en busca del avance material, del avance personal o de una relación cercana con un diputado o un delegado o un presidente municipal o un Secretario de Estado o un Presidente. Viven en ese lugar habitado por quienes entienden que ningún poder es demasiado grande para ser criticado. El oficio de ser incómodo no trae consigo privilegios ni reconocimiento, ni premios, ni honores. Uno se vuelve la persona que nadie sabe en realidad si debe ser invitada, o el colaborador de una revista a la cual le recortan la publicidad.
Pero el ciudadano crítico debe poseer una gran capacidad para resistir las imágenes convencionales, las narrativas oficiales, las justificaciones circuladas por televisoras poderosas o Presidentes porristas. La tarea que le toca –te toca– precisamente es la de desenmascarar versiones alternativas y desenterrar lo olvidado. No es una tarea fácil porque implica estar parado siempre del lado de los que no tienen quién los represente, escribe Edward Said. Y no por idealismo romántico, sino por el compromiso con formar parte del equipo de rescate de un país secuestrado por gobernadores venales y líderes sindicales corruptos y monopolistas rapaces. Aunque la voz del crítico es solitaria, adquiere resonancia en la medida en la que es capaz de articular la realidad de un movimiento o las aspiraciones de un grupo. Es una voz que nos recuerda aquello que está escrito en la tumba de Sigmund Freud en Viena: "la voz de la razón es pequeña pero muy persistente".
Vivir así tiene una extraordinaria ventaja: la libertad. El enorme placer de pensar por uno mismo. Eso que te lleva a ver las cosas no simplemente como son, sino por qué llegaron a ser de esa manera. Cuando asumes el pensamiento crítico, no percibes a la realidad como un hecho dado, inamovible, incambiable, sino como una situación contingente, resultado de decisiones humanas. La crisis del país se convierte en algo que es posible revertir, que es posible alterar mediante la acción decidida y el debate público intenso. La crítica se convierte en una forma de abastecer la esperanza en el país posible. Hablar mal de México se vuelve una forma de aspirar al país mejor.
Esta es una posición vital extraordinariamente útil pero heterodoxa en un lugar que cambia pero muy lentamente debido a la complicidad de sus habitantes y sus gobernantes. Porque hay tantos que parten de la premisa: "así es México". Tantos que parten de la inevitabilidad. Tantos que parten de la conformidad. Ya lo decía Octavio Paz: "Y si no somos todos estoicos e impasibles –como Juárez y Cuauhtémoc– al menos procuramos ser resignados, pacientes y sufridos. La resignación es una de nuestras virtudes populares. Más que el brillo de nuestras victorias nos conmueve nuestra entereza ante la adversidad". Allí está nuestro conformismo con la corrupción cuando es compartida. Nuestra propensión a compararnos hacia abajo y congratularnos –como lo hace Felipe Calderón– porque por lo menos México no es tan violento como la ciudad de Nueva Orleáns.
Ante esa propensión al conformismo te invito a hablar mal de México. A formar parte de los ciudadanos que se rehúsan a aceptar la lógica compartida del "por lo menos". A los que ejercen a cabalidad el oficio de la ciudadanía crítica. A los que alzan un espejo para que un país pueda verse a sí mismo tal y como es. A los que dicen "no". A los que resisten el uso arbitrario de la autoridad. A los que asumen el reto de la inteligencia libre. A los que piensan diferente. A los que declaran que el emperador está desnudo. A los que se involucran en causas y en temas y en movimientos más grandes que sí mismos. A los que en tiempos de grandes disyuntivas éticas no permanecen neutrales. A los que se niegan a ser espectadores de la injusticia o la estupidez. A los que critican a México porque están cansados de aquello que Carlos Pellicer llamó "el esplendor ausente". A los que cantan en la oscuridad porque es la única forma de iluminarla. |
Amigos, este es un artículo de actualidad que recomiendo mucho su lectura. Habla sobre la nueva estrategia que persigue EU en el continente, donde Colombia se ha constituído como una fuerte base militar y de inteligencia del Pentágono. No menciona nada del Plan Mérida suscrito con México, pero intuyo que va en el mismo cauce.
La respuesta norteamericana se fundamenta en su visión hegemónica, ya en franco declive, ante un continente que clama, de manera creciente, en seguir un camino independiente, apegado a sus aspiraciones legítimas de desarrollo.
El artículo está escrito por el prestigiado profesor Chomsky, acérrimo crítico de la política exterior de su gobierno. No se lo pierdan y los exhorto a que lo compartan con sus contactos.
Saludos
Rafael Isás
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La cuestionada supremacía estadunidense en América Latina |
Noam Chomsky
Estados Unidos fue fundado como un imperio infante” en las palabras de George Washington. La conquista del territorio nacional fue una gran aventura imperial. Desde los primeros días, el control del hemisferio fue una meta vital.
América Latina ha conservado su primacía en la planeación global de Estados Unidos. Si Estados Unidos no puede controlar a América Latina, no puede esperar “lograr un orden exitoso en otros lugares del mundo”, declaró el Consejo Nacional de Seguridad del presidente Richard M. Nixon en 1971, cuando Washington estaba considerando el derrocamiento del gobierno de Salvador Allende en Chile.
Recientemente el problema del hemisferio se ha intensificado. América del Sur se ha movido hacia la integración, un prerrequisito para la independencia; ha ampliado sus vínculos internacionales y ha empezado a enfrentar sus desórdenes internos, entre los cuales destaca el tradicional dominio de la minoría europeizada pudiente sobre un océano de miseria y sufrimiento.
El problema se agudizó hace un año en Bolivia, el país más pobre de Sudamérica, donde, en 2005, la mayoría indígena eligió a un presidente de sus propias filas, Evo Morales.
En agosto de 2008, después de la victoria de Morales en un referendo, la oposición integrada por elites respaldadas por Estados Unidos se tornó violenta, desembocando en la matanza de unos 30 partidarios del gobierno.
En respuesta, la recién formada Unión de Repúblicas Sudamericanas (Unasur) convocó a una reunión cimera. Los participantes –todos los países de América del Sur– declararon su “pleno y firme apoyo al gobierno constitucional del presidente Evo Morales, cuyo mandato fue ratificado por una gran mayoría”.
“Por primera vez en la historia de América del Sur, los países de nuestra región han decidido cómo resolver nuestros problemas, sin la presencia de Estados Unidos”, observó Morales.
Otra manifestación: el presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha prometido poner fin al uso por parte de Estados Unidos de la base militar de Manta, la última instalación de ese tipo de Estados Unidos en América del Sur.
En julio, Estados Unidos y Colombia firmaron un acuerdo secreto para permitir a Estados Unidos la utilización de siete bases militares en Colombia.
El propósito oficial es contrarrestar el narcotráfico y el terrorismo, pero altos oficiales militares y funcionarios civiles de Colombia familiarizados con las negociaciones revelaron a la Associated Press “que la idea es hacer de Colombia un centro para las operaciones del Pentágono”.
El acuerdo proporciona a Colombia un acceso privilegiado a abastecimiento militar de Estados Unidos, según informes. Colombia ya es actualmente el mayor recipiente de ayuda militar estadunidense (aparte de Israel-Egipto, una categoría separada).
Colombia ha tenido de lejos el peor historial de derechos humanos en el hemisferio desde las guerras centroamericanas de los años 80. La correlación entre la ayuda de Estados Unidos y las violaciones a los derechos humanos ha sido notada desde hace tiempo por académicos.
La Ap citó también un documento de abril 2009 del Comando de Movilidad Aérea de Estados Unidos, en el que se propone que la base Palanquero en Colombia podría convertirse en “locación de seguridad cooperativa”.
Desde Palanquero, “casi la mitad del continente puede ser cubierta por un (trasporte aéreo) C-17 sin recargar combustible”, señala el documento. Esto podría formar parte de “una estrategia global en ruta” que “ayude a lograr la estrategia y contribuya a encaminar la movilidad a África”.
El 28 de agosto, la Unasur se reunió en Bariloche, Argentina, para analizar la cuestión de las bases militares en Colombia.
Después de un debate intenso, la declaración final subrayó que Sudamérica debe mantenerse como “una tierra de paz” y que fuerzas militares extranjeras no deben amenazar la soberanía e integridad de ninguna nación de la región. E instruyó al Consejo de Defensa Sudamericano que investigue el documento del Comando Aéreo de Movilidad.
El propósito oficial de las bases no escapó a las críticas. Morales dijo haber sido testigo que soldados de Estados Unidos que acompañan a tropas bolivianas dispararon contra miembros del sindicato de cultivadores de coca.
“Así que ahora somos narcoterroristas”, continuó. “Cuando no pudieron seguir llamándonos comunistas, nos llamaron subversivos, y después traficantes, y terroristas desde los ataques del 11 de septiembre”. Advirtió que “la historia de América Latina se repite”.
La responsabilidad final de la violencia en América Latina yace con los consumidores de drogas ilegales en Estados Unidos, dijo Evo Morales. “Si la Unasur enviara tropas a Estados Unidos para controlar el consumo, ¿lo aceptarían? Imposible”.
El hecho de que la justificación de Estados Unidos por sus programas antidrogas en el extranjero sea considerada siquiera digna de debate es una ilustración más de la profundidad de la mentalidad imperial.
El pasado febrero, la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y democracia emitió su análisis sobre la “guerra contra las drogas” de Estados Unidos en las décadas pasadas.
La comisión, encabezada por los ex presidentes latinoamericanos Fernando Cardoso (Brasil), Ernesto Zedillo (México) y César Gaviria (Colombia) llegó a la conclusión de que la guerra contra las drogas había sido un fracaso total y exhortó a un cambio radical de política, alejada de medidas de fuerza en lo interno y en el exterior, y hacia medidas mucho menos costosas y más eficaces de prevención y tratamiento.
El informe de la comisión, como estudios previos y los antecedentes históricos, careció de un impacto detectable. Esta falta de respuesta refuerza la conclusión natural de que “la guerra contra las drogas”, como la “guerra contra la criminalidad” y la “guerra contra el terrorismo” se libran por razones ajenas a las metas anunciadas, que son reveladas por las consecuencias.
Durante el decenio pasado, Estados Unidos ha incrementado la ayuda militar y el adiestramiento de oficiales latinoamericanos en tácticas de infantería ligera para combatir el “populismo radical”, un concepto que, en el contexto latinoamericano, envía escalofríos a la espalda.
El adiestramiento militar está siendo desplazado del Departamento de Estado al Pentágono, eliminando previsiones de derechos humanos y democracia antes bajo supervisión congresional, siempre débiles pero al menos un disuasivo para los peores abusos.
La Cuarta Flota de Estados Unidos, desbandada en 1950, fue reactivada en 2008, poco después de la invasión de Colombia a Ecuador, con responsabilidad para el Caribe, Centro y Sudamérica, y las aguas que la rodean.
Sus “operaciones diversas” incluyen el combate al tráfico ilícito, cooperación de seguridad en el teatro, interacción de militares a militares y adiestramiento bilateral y multinacional, detalla el anuncio oficial.
La militarización de América del Sur se alinea con designios mucho más amplios. En Irak, la información es virtualmente nula acerca de las bases militares de Estados Unidos allí, así que debe suponerse que permanecen para proyección de fuerza. El costo de la inmensa ciudad-en-una-ciudad que es la embajada en Bagdad se elevará a mil 800 millones de dólares al año, de mil 500 millones que se habían estimado.
El gobierno de Obama también está construyendo megaembajadas en Pakistán y Afganistán.
Estados Unidos y el Reino Unido están exigiendo que la base militar de Diego García sea exenta de de la zona libre de armas nucleares de Africa, como lo están las bases de Estados Unidos en zonas similares en el Pacífico.
En pocas palabras, las acciones de “un mundo de paz” no caen en el “cambio en el que puedes creer”, para pedir prestado el eslogan de campaña de Obama. |
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*Se fugan 31 mil mdd por falta de una marina mercante: Salgado y Salgado
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A todos nosotros, Porfirio Muñóz Ledo, nos parecerá protagónico y cuestionable, pero dejando eso aparte, no cabe duda que es una persona conocedora de la historia y de la estructura del estado.
Esta nota me pareció brillante, y su postura acerca de la dimisión del presidente me parece correcta, pues, después de todo, no hay que olvidar que llegó al poder de manera más que accidentada, con sólo el 33% de los votos, y ahora, tres años después en las elecciones intermedias, su partido se derrumbó estrepitosamente, entonces, es cuestionable que tenga algún soporte para seguir adelante gobernando de forma aislada. Los invito a leer estas ideas.
Saludos
Rafael Isás
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Porfirio Muñoz Ledo
05 de septiembre de 2009
La ausencia de Calderón en la apertura de sesiones, a más de ser un desacato constitucional, evidenció el divorcio entre los poderes y el colapso del régimen presidencial. Signó la esquizofrenia política y la parálisis institucional que nos ahogan.
El espectáculo monárquico montado al día siguiente en Palacio reprodujo el monólogo del antiguo régimen. Los invitados de hoy reemplazan el aplauso lisonjero de los parlamentarios de ayer y el duopolio electrónico provee, como siempre, su amplificador servil. Una restauración teatral del Estado.
Exhibió además el estado de sitio que nos degrada: la utilería armada que acompaña al Ejecutivo como una jaula para protegerlo de la ciudadanía. Se invitó a los legisladores genéricamente, pero a pocos se les aceptó. Los que decidieron presentarse para leer un escrito fueron golpeados: varías garantías constitucionales violentadas de un solo golpe.
El primer actor llama a una “alianza entre los que conformamos los poderes”, aunque a los parlamentarios no los escuche y físicamente los agreda. Es inverosímil que pretenda pactar con quienes se empeña en romper relaciones y ofrezca transformaciones que competen al Congreso. Salvo que nos estime personeros de los convidados que lo rodearon.
En olvido de la pesadilla sudada durante tres años, el mensaje fue remedo de una toma de posesión. Lo que informa es falso, banal y sin referentes. Recuerda aquella frase imperial: “Soy responsable del timón, mas no de la tormenta”. También, la picardía popular que le respondió: “No importa el tipo de cambio sino el cambio de tipo”.
Tono inconsecuente con la minoría política a que lo confinaron los electores. Absurdo convocar a un “cambio de fondo” desde un sitial vacío de autoridad. La palabra “dimisión” es equivalente a renuncia, aunque admite el matiz de “abandonar una cosa que se posee”. La solicité para poder formar un gobierno de mayoría que hiciera frente a la catástrofe.
El sexenio ya terminó y encallamos en un peligroso interregno. Insta sin embargo a “quitarle el freno al cambio” a quienes no se lo pusimos. La propuesta sería procesable si supiéramos qué quiere y no disfrazara tras ampulosas frases modestos ajustes y modificaciones “estructurales” -hermanas menores de las que instalaron la crisis.
El decálogo de ocasión es tan vago como equívoco. No ofrece mecánica de realización, que habría de transitar por un programa global consensuado y un conjunto de iniciativas concatenadas. Él mismo y su partido han rechazado durante un decenio las reformas institucionales y la sustitución del modelo económico que el país demanda.
Si ahora las aceptan, habría que precisarlas. Por ejemplo, si es un cambio de rumbo, ¿qué significa “lucha frontal contra el crimen en el respeto al estado de derecho”? ¿Acaso mantener el Ejército en las calles, contrariando la Constitución? O tal vez estableciendo una comisión de la verdad que desnudara las alianzas entre el crimen y el poder.
¿A dónde alcanza “una reforma política de fondo”? ¿Qué comprende “una nueva generación de reglas electorales” y “una mejor relación entre los actores políticos”? Las propuestas del 2000 no han sido adoptadas ni refutadas. El oneroso ejercicio de 2007 dejó sin aprobación más de un centenar de iniciativas fundamentales.
La legislación por goteo sería un suplicio de tóntolos. La tarea es integral y debe incorporar a la inteligencia y la sociedad. Propuse un debate urgente e informado para analizar las causas y posibles salidas del hundimiento económico. Su sede sería el Legislativo, quien debiera dictar después las transformaciones correspondientes.
La reforma del Estado exige de determinación y método. Bien encomendando el proyecto a una instancia especializada del Congreso, como había sido acordado, o bien convocando |
Hace unos días comentaba acerca del libro LA LUCHA POR EL PETROLEO EN AMÉRICA LATINA, y ahí exponía el caso brasileño. Ahora, Jalife escribe sobre lo nuevo que acontece en Brasil, donde Lula da Silva cada vez da muestras de estadista que entiende la multipolaridad que se asoma como escenario dominante. A lo largo del artículo, verán como el autor contrasta el camino nacionalista de aquella nación y el desesperante fundamentalismo neoliberal que todavía se persigue en México. No es gratuito que Brasil emerge como potencia, mientras nuestro país se pierde en la mediocridad y la creciente ingobernabilidad.
saludos
Rafael Isás |
Lula restatiza los hidrocarburos de Brasil |
Alfredo Jalife-Rahme
Son tiempos del nacionalismo petrolero en el contexto de la incipiente multipolaridad. Brasil, en la actual etapa con Lula, ha trazado su camino venturoso para posicionarse como potencia emergente a escala global, primordialmente, en Sudamérica –donde los hidrocarburos y la doble independencia financiera y económica juegan un inextricable papel preponderante–, mientras en México, los subsidiados fracasados (en particular, los empresarios medievales y sus subyugados políticos con su pletórica fauna de lorocutores), en pleno hundimiento de su Titanic, son quienes más vociferan en los multimedia que controlan aberrantemente al atreverse todavía, a contracorriente histórica desde Japón hasta Eurasia, a formular la repetición de sus descabelladas propuestas librecambistas implementadas durante 27 años aciagos.
No es lo mismo Petrobras con el claudicante y entreguista Fernando Henrique Cardoso, durante la fase unipolar de Estados Unidos (EU), que con Lula, el obrero metalúrgico quien ha resultado magnífico estadista y ha entendido perfectamente las tendencias de la multipolaridad, donde Brasil juega ya un papel relevante en el seno del BRIC (Brasil, Rusia, India y China).
Lula ha demostrado sus dotes de estadista en la cumbre de Unasur en Bariloche, al oponerse a la instalación de las siete bases militares de EU en la narcotizada Colombia, y ha expresado su inalienable independencia geopolítica al recibir próximamente al presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad.
Quebradas las finanzas globales manejadas lascivamente por la dupla anglosajona en Wall Street y la City mediante su demencial “financiarización” especulativa, totalmente desacoplada de la economía real a la que acabó por contaminar y dañar, los pocos estadistas lúcidos que quedan operan un retorno gradual a los fundamentos y estamentos tangibles de las materias primas estratégicas, en particular, la joya de la corona: los hidrocarburos.
En la posmodernidad –tanto en la anterior unipolaridad como en la incipiente multipolaridad– constituye un grave error de juicio de carácter suicida desvincular a la banca nacional de la explotación de los hidrocarburos, ya no se diga del amplio sector energético, en particular, de los minerales que posee pletóricamente Brasil (como el uranio y el hierro).
Tal error suicida ha sido perpetrado y perpetuado insensatamente por el “México neoliberal” que prácticamente se quedó sin banca nacional: dependiendo de la cotización bursátil del día, entre 85 por ciento y 92 por ciento de la banca asentada es foránea en términos de “capitalización de mercado”.
El sagaz ministro brasileño de Energía, Edison Lobao, un día después del envío al Congreso de la propuesta de Lula para la restatización de los hidrocarburos, anunció que colocaría “fondos adicionales” al Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), de propiedad estatal, con el fin de financiar la explotación de los potencialmente extensos depósitos de petróleo en las profundidades del Atlántico (O Estado de Sao Paulo, 2/9/09).
No lo expresó Lobao, pero no es nada improbable que la recapitalización del BNDES provenga de quien atesora más dinero en el mundo: China, quien estaría más que agradecida con tal de que le abastezcan de petróleo (sin quedarse con la propiedad catastral de los yacimientos, al estilo depredador anglosajón; ver Bajo la Lupa, 2/8/09).
En una visión integral del indisociable binomio banca-energéticos, el mismo Lobao, quien está resultando un verdadero lobo de los negocios (y, más que nada, un juicioso lector de la multipolaridad antianglosajona), declaró que Brasil estudia “un nuevo marco regulatorio (¡supersic!) del sector mineral”. ¡Todo lo contrario del decadente “México neoliberal”, que opera a contracorriente histórica!
Por cierto, mis fuentes en Banobras –que debió haber cumplido la tarea de financiamiento de los nuevos yacimientos de Pemex en el Golfo de México–, aseguran que Calderón aún no liquida su adeudo millonario en la paraestatal que presidió ineficientemente. ¿Será?
Stratfor (1/9/09), centro de pensamiento texano-israelí, no tiene más remedio que plegarse a la restatización de facto de los hidrocarburos de Brasil que “muestra su intención de proteger sus intereses nacionales (¡extra súper sic!) cuando se trata de explotar el petróleo de los yacimientos en aguas profundas y su desarrollo (sic)”. Brasil opera totalmente al revés del “México neoliberal”, lo cual explayamos en nuestro reciente libro La desnacionalización de Pemex (Editorial Jorale, 2009) que pone en la picota la entreguista reforma calderonista avalada por la tríada apátrida de Beltrones-Labastida-Gamboa (y sus perredistas de ocasión).
Brasil acopla las “regulaciones del sector energético en línea con sus intereses estratégicos”, refiere Stratfor, a quien no se le escapa que “la propuesta contiene una tendencia nacionalista (¡extra súper sic!) que otorga al gobierno mayor margen de intervención en el desarrollo de las reservas estratégicas (sic)”, en particular, mediante la creación de Petrosal, una empresa estatal, que tendrá un representante, con plenos derechos de voto y veto, en el consejo directivo de cualquier consorcio energético que opere los depósitos pre-sal.
Con el dolor en el alma, Jonathan Wheatley, del Financial Times (1/9/09), destaca la voluntad inequívoca del “papel del Estado (sic) brasileño en explotar sus reservas”.
Bajo la modalidad de ley de urgencia, los legisladores tienen 90 días para aprobar o desechar las cuatro enmiendas históricas que, sintetiza Wheatley, “introducen el régimen de producción compartida para sustituir el sistema basado en concesiones; crean Petrosal, una empresa estatal, para manejar las reservas; crean un fondo gubernamental para manejar los ingresos de las reservas y recanalizarlos al gasto social (¡extra súper sic!) en áreas como la educación, la infraestructura y el combate a la pobreza, y permiten la emisión de nuevo capital por 50 mil millones de dólares en Petrobras”, la empresa mixta de control estatal, lo cual, diluirá la participación privada (apabullantemente en manos israelíes-anglosajonas y donde el megaespeculador George Soros posee un importante paquete).
Lula opera así un viraje histórico hacia la desprivatización (al diluir la participación accionaria privada que regaló el entreguista Cardoso en la fase unipolar) y la notable restatización, en la fase multipolar, mediante la nueva empresa estatal Petrosal (ver Bajo la Lupa, 1/7/09) que regirá el destino de los nuevos bloques en aguas profundas, que cuentan hasta con 100 mil millones de barriles.
En forma inteligente, Lula no toca (by the time being) las anteriores “concesiones” que legó el incorregible Cardoso, donde las trasnacionales anglosajonas se despacharon con la cuchara grande. Lula ve hacia un futuro venturoso de Brasil y no se confina a lamentarse estérilmente del pasado irreparable. |
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